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Isla San Cristobal
San
Cristóbal es una de las islas más antiguas
del archipiélago y
mantiene ecosistemas variados y con una gran riqueza
biológica.
La
isla contiene diversos paisajes y zonas de vegetación,
aumentando exponencialmente la posibilidad de observar
y admirar un sinnúmero de especies, muchas de
ellas únicas en el mundo. Esta variación
de las zonas climáticas y de vegetación
permite encontrar desde los ambientes más áridos
y desérticos hasta los más húmedos
y fértiles.
San
Cristóbal alberga una inmensa biodiversidad
siendo habitual encontrar tortugas marinas, lobos marinos
y langostas, a pocos metros de la costa, tortugas gigantes,
Iguanas terrestres y lagartijas de lava, en su interior
y alrededor de 60 especies de aves, entre ellas: piqueros
patas azules, fragatas, patillos, pelícanos,
pinzones y pájaros tropicales. Además,
es posible encontrar especies exclusivas como el ave
Cucuve de Chatham (Nesominus melanotis), reptiles como
la Salamanquesa endémica (Phyllodactylus leei),
tortugas gigantes como la Geochelone elephantophus
chatamensis y una especie de lagartija de lava que
no se encuentra en ninguna otra parte (Microlophus
bivattatus).
Su
ciudad, Puerto Baquerizo Moreno es la capital provincial
de todo el archipiélago, por lo que cuenta con
servicios y comodidades para la población nativa
y sus visitantes. Por estar sobre un volcán
colapsado y a la orilla del mar, Puerto Baquerizo Moreno
contiene un buen número de atractivos y zonas
turísticas únicas en el mundo.
La
brisa marina, el graznido de las aves y el rugido
de los leones marinos serán frecuentes acompañantes
en su inolvidable visita a San Cristóbal.
San
Cristóbal es una de las islas más antiguas
del archipiélago.
Como las demás islas, surgió del mar
como un cono volcánico hace menos de 5 millones
de años. Su roca de base es basáltica,
aunque la mayoría de la roca de superficie en
Cristóbal se ha erosionado y, con el paso de
los años, cubierto de tierra.
Siendo su origen volcánico, la Isla presenta
la singularidad de estar conformada por dos zonas bien
distintas. Por un lado una formación alta y
antigua, y por otro, una plataforma baja con evidencias
de fenómenos volcánicos recientes. En
ambas zonas las lavas son macizas, de tipo basáltico
y resultan de derrames de un material muy fluido. Excepto
los conos de 'tuff' en la costa oeste, los materiales
piroclásticos son escasos y no existen signos
de una actividad volcánica actual.
En el ámbito marino, las corrientes marinas
y el aislamiento han dado cabida a un alto nivel de
biodiversidad y endemismo (lo que significa que se
pueden ver organismos que no se encuentran en ningún
otro lugar del mundo). Se ha reportado la existencia
de más de 2900 especies de organismos marinos,
de los cuales 18,2% es endémica.
En el ámbito terrestre, las plantas y la fauna
muestran también un alto nivel de endemismo.
Sin embargo, no se puede decir que ofrecen una alta
biodiversidad - al contrario, los ecosistemas son interesantes
por ser relativamente fáciles entender y sus
especies fáciles de identificar. Por ejemplo,
hay aproximadamente 600 especies de plantas nativas
en Galápagos. De éstas, unos 250 plantas
galapageñas son endémicas, una proporción
notablemente alta.
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